Gobierno Justo

¿Es justo que el Estado transfiera la riqueza de unas personas a otras? Yo creo que la justificación de esta acción del gobierno se mide por la voluntad de cada persona como individuo. En otras palabras, si la distribución es voluntaria o involuntaria, y la idea de la distribución de su riqueza se concede por ese solo ser humano. Sin embargo, en el mundo en que vivimos, este no es el caso.

El estado básicamente necesita coaccionar la población para que esta rinda una cantidad específica de dinero. El Estado tiene que obligarlos a través de la ley y por la ley. “Si no lo haces, serás castigado.” ¿Cometió usted un mal, un crimen, algún tipo de delito para merecer que su dinero le sea quitado involuntariamente y dado a otra persona? La respuesta podría muy bien ser “no”.

El Estado, mediante la aplicación de estas acciones está ejerciendo inevitablemente una cantidad de control sobre la vida de la gente, y aplicando las conclusiones de la teoría de la auto-propiedad de Locke, esto significa que el estado parcial o totalmente es propietario de usted y todo lo “que” posee. Los ciudadanos son propiedad del Estado. Todo esto se hace a través de la excusa absurda que Rousseau propuso de la “voluntad general”. El estado dice que lo que hacen es lo mejor para el pueblo, aunque ellos digan que no lo quieren, realmente sí lo desean. Esta filosofía conduce al caos. Podemos ver los efectos caóticos de esta filosofía cuando la gente crea guerras, ataques terroristas, virus, enfermedades, y etcétera, con el fin de aumentar o proteger la economía de una nación, y de su vida personal.

Piensa en el cuento del esclavo, una vez más. En aquellos tiempos, los dueños de esclavos sentían la autoridad y la libertad de ejercer una gama de control sobre sus esclavos, porque, en última instancia, ya sea que estuvieran trabajando en una plantación, fueran azotados, y estuvieran sin la libertad de hacer una elección, o se les permitiera votar, se les dieran amenidades, y se les otorgara una cierta cantidad de libertad para hacer lo que quisieran con la condición de rendir una cantidad específica de sus ganancias a su propietario, esos hombres eran propiedad de otros. Hoy en día, en muchas áreas del gobierno, esto no es diferente.

En el presente, la gente regala todos sus derechos al gobierno, a fin de recibir la protección. En el final, son esclavos. El sistema de la esclavitud en la década de 1800 fue abolida en todo el mundo, hasta que la gente empezó a reconocer que era injusticia. Fue terminada en los Estados Unidos de América a través de una de las más terribles formas de caos, una guerra civil.

Por lo tanto, cuando las personas se ven obligadas por la ley a renunciar a su dinero, están siendo tratados como esclavos, y sorprendentemente, algunos lo permiten o lo ignoran y piensan que es correcto, ya sea porque quieren protección o “donaciones del gobierno”. Hasta que la gente empiece a darse cuenta que este tipo de saqueo está mal, nunca se detendrá. ¿Qué solución propongo? Creo que el mercado libre sería una buena opción.

Vera, mientras que todavía estamos peleando sobre filosofías, religiones y creencias, este sistema (el Estado Benefactor) se sigue perpetuando. Ningún acuerdo es establecido, sólo un montón de debate infinito que nos distrae del objetivo, que es la obtención de una resolución de justicia. Por lo tanto, cuando se trata de filosofías, religión y creencias, nada va a cambiar, actos basados en hechos lo harán. La constitución de los Estados Unidos dice claramente que Dios es la fuente de los derechos humanos y Él respeta nuestra voluntad. Así pues, en la economía del mercado libre existe una gran promoción de la auto-responsabilidad y en ella el respeto y la protección que necesitamos para nuestra vida, libertad y propiedad. Porque en ella, el gobierno civil está limitado.

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La Fuente de los Derechos Humanos

¿Es el estado la fuente de los derechos humanos? Esta pregunta básicamente está preguntando “¿es el hombre la fuente de los derechos humanos?” Hoy y siempre, el hombre ha realizado un gran esfuerzo para proclamarse como el origen de sus propios derechos. El hombre quiere gobernar y gobernarse a sí mismo; él quiere ser su propio dios. Los derechos están necesariamente relacionados con las leyes y el gobierno. La fuente de nuestros derechos es lo que nos domina, todo lo que poseemos, y todo lo que nos rodea; es nuestro dios.

Los seres humanos tienen un deseo desesperado de poder, quieren sentirlo, experimentarlo, probarlo, y tenerlo en sus manos. Qué poder tan extraordinario sería para el hombre si él fuera la fuente de sus propios derechos. Pero luego, ser la fuente de sus propios derechos no es suficiente, él quiere volverse la fuente de los derechos de otros hombres, también. El hombre anhela obtener el control de los derechos de los demás a la vida, la libertad y la propiedad.

Quiere convertirse en el dios de los demás, para ser adorado y venerado, como el “Gran Maestro” de los derechos, el “Creador de un gobierno perfecto”, y el “propietario” de toda alma que camina en la tierra. Qué gran alimentación es para el ego del hombre, satisfaciéndolo y dejándolo crecer dentro del él para ganar poder sobre los demás al proclamarse la fuente de los derechos humanos. ¿Le gustaría a usted que alguien más controlara su vida, libertad, propiedad, e incluso economía? Un ser humano normal y racional respondería un rotundo “no” a ese asunto. Sin embargo, cuando concedemos que el Estado se declare a sí mismo como la procedencia de los derechos humanos estamos autorizando el control del hombre sobre el hombre.

La constitución de los Estados Unidos de América dice claramente algo que disminuye el poder del Estado sobre sus ciudadanos y, por lo tanto, el poder del hombre sobre el hombre; que Dios es la fuente de todos los derechos humanos. El Creador de todas las cosas es el soberano sobre todas las cosas y de la humanidad, no el Estado. El hombre no es capaz de llevar tal poder ya que la corrupción o los intereses personales siempre estarán presentes, es como he dicho antes, “el hombre solo no puede gobernar”. Sin embargo, las personas buscan al hombre para resolver los problemas del hombre; el hombre busca al hombre para su protección. Pero el hombre no se da cuenta que al refugiarse en sí mismo, está siendo saqueado o robado de todos sus derechos a través de un montón de mentiras y coacciones producidas por el mismo hombre.

Dios da a todos los hombres un libre albedrío para hacer lo que quieran y elegir lo que quieran optar. Dios no te saquea, aterroriza, o controla. Él siempre da la opción de seguir nuestros deseos o los de Él. Sus deseos son de bendición, bienestar, alegría, paz y justicia para toda la humanidad. Si el Estado se proclama como la fuente de los derechos humanos y reconocemos esto, ya sea consciente o inconscientemente, ellos van a seguir haciendo lo que están haciendo, que es el saquear, el aterrorizar y el controlar a la gente. El Estado tiene que saber que está limitado por la mera constitución y que tiene que respetar y proteger la voluntad y la propiedad de las personas.

Dios creó al hombre, y todavía nos dio el derecho de elegir lo que deseamos y queramos hacer sobre nuestra propiedad por causa de una voluntad libre. Por lo general, cuando creamos algo eso se convierte en nuestra propiedad y no dejamos que nadie nos quite nuestro control y dominio sobre nuestra creación, pero Dios (el Creador) puso una voluntad en nosotros. En esto, Él permitió que nosotros mismos seamos nuestra propiedad y tengamos el control de nosotros mismos, y hagamos lo que queramos, por supuesto, sufriendo las consecuencias de nuestras acciones.

Si Dios, nuestro creador, nos dio este derecho a la propiedad, ¿por qué el Estado no lo cumple? Cuando mezclamos nuestro trabajo con algo, se convierte en nuestra propiedad, entonces ¿por qué el Estado se lleva nuestra propiedad? El gobierno es absolutamente incapaz de ser la fuente de los derechos humanos a la vida, libertad y propiedad, porque de alguna manera, piensa que posee parte de la vida, la libertad y los bienes de los ciudadanos. Si todos estamos de acuerdo que Dios es la fuente de nuestros derechos, ya que la Constitución lo declara, entonces nadie, ni siquiera el gobierno “venerable” puede interferir con ellos. El gobierno del estado sólo debe funcionar como un ejecutor y protector de los derechos humanos y estar agradecido de que, al menos, puede participar en algo.

La Cárcel es Una Mala Idea

Cuando alguien comete un crimen sobre una persona, la víctima normalmente quiere que el agresor sea puesto en la cárcel. Lo que la víctima generalmente no sabe es que él o ella pierden más por el envío del penal a la cárcel. Usted puede preguntar, “¿Cómo es eso posible?” Bueno, para poder mantener el criminal con comida, agua, ropa, etc., y que continúe en la cárcel, tiene que estar sujeto a la transferencia involuntaria de la riqueza, también conocido como impuesto. Por lo tanto, la persona que le robó, asaltó, acosó, hirió, mató a uno de sus allegados, violó, etc., tiene pagadas sus comodidades en la cárcel por nadie más que usted y otros conciudadanos, por supuesto. ¿Es esto justo?

Además, la cárcel es una universidad que enseña a los delincuentes como ser criminales con un doctorado en el robo, homicidio, tráfico de drogas, violaciones, y etcétera. Cuando el delincuente cumple su condena en la cárcel, él o ella salen como doctores en el crimen. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Creo que hay algo que se llama restitución. Con la restitución, el criminal tiene que pagar el precio del delito que haya cometido sobre la víctima. Por ejemplo, el criminal robó 100 mil dólares de los ahorros de la víctima, ahora, el criminal tiene que trabajar para la víctima y pagarle los 100 mil dólares. A través de este proceso, el criminal tiene tiempo para pensar en sus acciones y, en cierto modo, redimirlas sin estar rodeado de otros criminales en la cárcel. La víctima no pierde más dinero con impuestos, sino que recupera lo que perdió.

Sin embargo, creo que el problema de la restitución viene cuando el criminal cometió un delito mayor, como homicidio. Digamos, por ejemplo, que el hijo de la víctima fue asesinado por el criminal. ¿Cómo puede ser la restitución allí? ¿Qué la restitución sea la vida del criminal? Hoy en día mucha gente diría que esto va en contra de los derechos humanos, pero ignoran a la víctima con tales declaraciones. Yo diría que este tipo de restitución tiene que ser decidido por la víctima, de acuerdo al caso presentado, ya sea pagar con dinero (una resolución preferible) o con la vida del criminal.

Si la víctima quiere proteger los derechos humanos de hoy en día, entonces se puede poner al criminal en la cárcel de por vida y pagar impuestos para sostenerlo allí hasta que él o ella muera, o hasta que la víctima muera.

Otro caso de difícil restitución sería cuando un hombre roba a la virginidad de una niña de 13 años de edad. ¿Cómo puede el penal restituir la virginidad de la víctima? Si es puesto detrás de las rejas por 50 años, finalmente la chica violada terminaría pagando involuntariamente por su alojamiento en la cárcel. En este caso, yo también digo que la restitución debe ser la decisión de la víctima.

Creo que la restitución es una mejor manera de juzgar crímenes. Esta solución nos llevaría a la conclusión de que si el Estado ha saqueado (impuestos pagados) a sus ciudadanos, entonces tienen que restituir todo lo que han robado.

El Consentimiento Tácito y la Libre Esclavitud

Cuando usted hace un trato con alguien en la compra de un coche, usted autoriza el precio que el vendedor le da. En ese acuerdo es probable que se dan la mano y firman algunos papeles. Estas acciones demuestran su aprobación del precio del vendedor que va de acuerdo a las condiciones del auto. Ahora, imagine que observando todo esto, esta su hijo de 18 años que no está de acuerdo con lo que usted está haciendo. Según su punto de vista, el precio no es justo y no le gusta el modelo de coche. Sin embargo, nunca expresa su desaprobación o falta de consentimiento a usted porque es el primer coche de su tipo que su familia ha sido capaz de comprar. Su hijo todavía piensa, sin embargo, que la familia tiene dinero suficiente para permitirse un mejor automóvil y con un trato mucho más preferible.

Supongamos que cuando usted muere, su hijo no necesariamente se queda con el coche, ya que él nunca dio su consentimiento a la compra del mismo. Él no firmó ningún documento, no le costó, y vale nada para él. Al final, termina tirando el coche en el vertedero. Imagine que usted es capaz de ver todo lo que hace y dice: “¡Qué ingrato de él, pensé que le gustaba el coche, cada vez que quería salir dejé que lo tomara y felizmente se iba en él, varias veces me ayudó a lavar y cuidar de los problemas mecánicos del auto. Cuando yo estaba comprándolo, no dijo nada, simplemente me sonrió. Pensé que aprobaba ese coche.” Usted nunca pensó que él hizo todas estas cosas, porque era el único coche que tenía y no tenía otra opción.

John Locke, un filósofo del siglo 17 habló de cómo la gente consiente a la idea de una decisión gubernamental sobre ellos. Lo que expresa no es diferente a lo que el padre implicó sobre el consentimiento de su hijo en la compra del auto. El “hijo” o la gente nunca firma nada diciendo: “Doy mi consentimiento para el establecimiento de esto o aquello”. Sin embargo, permiten que el gobierno o “padre” desmedren su aquiescencia por las reacciones del pueblo o del hijo. John Locke llamó a este tipo de reacciones “consentimiento tácito”. Este tipo de consentimiento es meramente implícito. Dijo que los ciudadanos de una nación dan consentimiento a lo que el gobierno hace cuando aceptan los beneficios que este ofrece, como viajar en las carreteras construidas por el gobierno. El consentimiento unánime es difícil de obtener en una nación, por lo tanto, de acuerdo con John Locke, se necesita el consentimiento tácito. Si un pueblo no comprueba su consentimiento real al utilizar los beneficios gubernamentales, ¿qué sí lo hace?

No lo sé, pero el consentimiento tácito es absurdo, y de acuerdo con Lysander Spooner, también lo es. Spooner pregunta si alguien vivo firmó la constitución o consintió a ella. La verdad es que nadie que vivía en el tiempo de Spooner, del siglo 19, y nuestro tiempo, el siglo 21, ha hecho tales cosas. “Ah, bueno, entonces, cuando la gente vota están consintiendo al gobierno que elijan.” Esto está implícito, no están necesariamente consintiendo. Las razones son porque no a todo el mundo se le permite votar, además, no todos votan. También, a veces la gente vota en defensa propia, pues no está de acuerdo con el hecho de que un determinado sistema político debe gobernar sobre ellos.

La Libre Esclavitud

A veces no queremos que una forma de gobierno que nos rija, porque no queremos ser esclavos de ese sistema. Alguien puede preguntar: “¿Cómo puede haber esclavos en una sociedad libre?” Y reclamaré, “¿Cómo sabes que es una sociedad libre?” Robert Nozick, en su libro, Anarquía, Estado y Utopía, publicado en 1974, incluyo un cuento, El Cuento del Esclavo, donde expresó un punto muy válido para analizar.

Comienza diciendo: “Hay un esclavo puesto completamente a la merced de los caprichos de su brutal amo. A menudo es cruelmente golpeado, llamado en medio de la noche, y así sucesivamente.” Robert Nozick presenta otras ocho situaciones en donde el amo comienza a ser más amable con sus esclavos, los golpea con un propósito, y les da tiempo libre. Tiene un grupo de esclavos y decide cómo asignarles cosas por motivos agradables, dándose cuenta de sus necesidades y méritos. Después, él ya no azota a los esclavos y comienza a dejar que los esclavos tengan cuatro días en su cuenta para sólo requerirlos tres. Más tarde, el dueño, ahora permite que los esclavos vivan en la ciudad y trabajen por salarios, con la condición de rendirle tres séptimas partes de sus ingresos al amo. También les aconseja no hacer las cosas que ponen en peligro sus vidas, ya que su muerte reduciría el ingreso financiero.

Nozick continúa su exposición hasta que llega a una situación que es muy similar a la forma en que vivimos hoy en día. Él explica que a diez mil esclavos se les permite votar en las reglas y reglamentos, pero usted es el único esclavo que no puede votar. Hasta que un día, llegan a un punto prácticamente imposible, donde los votos son 5000 vs. 5000 y necesitan un voto más para decidir. Por lo tanto, optan por incluirlo a usted desde este momento en la votación. Usted vota por un lado específico, los votos se vuelven 5001 vs 5000, y su lado gana. Sin embargo, los próximos días cuando todos los esclavos voten, si las cosas no están empatadas, su voto no hará ninguna diferencia. Finalmente Robert Nozick pregunta: “¿En qué situación del 1-9 dejó de ser el cuento del esclavo?”

No tenemos entidades, sólo tenemos a individuos. En otras palabras, una persona ya no será un esclavo o parte de un sistema de esclavitud hasta que la gente comience a reconocer que somos individuos de una sola mente, que tienen una voluntad que no se puede tocar, y junto con esa voluntad, tenemos los derechos a la propiedad. Los derechos de propiedad son los que nos llevan a la libertad de hacer con lo que nos pertenece y con lo que somos lo que queramos y nadie nos puede decir lo contrario, nadie puede infringir nuestros derechos sin ser penalizado, ni siquiera el Gobierno Civil. Si se traspasan nuestros derechos y las personas que cometen el delito se salen con la suya, el sistema se convierte en un sistema corrupto; un sistema de esclavitud. Algunas autobiografías de esclavos nos llevan a la conclusión de que un sistema de esclavitud no sólo corrompe a las personas que tienen el poder, sino también a las personas bajo tal poder.

Soluciones del Mercado Libre:

Las Drogas Ilícitas

Yo no estoy a favor del uso de las drogas. No tomo ningún tipo de drogas ilícitas, ni lo he hecho alguna vez y jamás haré semejante cosa. Sin embargo, desde que comenzó la guerra contra las drogas, ningún esfuerzo humano ha sido capaz de abolir el uso de drogas ilegales y, francamente, creo que cualquier esfuerzo que haga el hombre para abolir este mercado será inútil. Como cuestión de hecho, los gastos realizados por esta guerra han sido en billones de dólares y no han resuelto ningún crimen real en absoluto. Además, las estadísticas claramente demuestran que el abuso de drogas no ha disminuido en modo alguno.

La primera gran campaña en contra de las drogas ilícitas desde Richard Nixon, tuvo lugar en la década de 1980. Cuando esta ofensiva comenzó a funcionar, el crimen contra la propiedad, como el robo aumentó. Esto ocurrió porque hubo un cambio de uso en los recursos públicos (policía); de trabajar en contra de los delitos contra la propiedad, a la aplicación de la prohibición de drogas. Cada póliza tiene compensaciones inevitables. Si usted va a tomar los recursos y utilizarlos para luchar contra las drogas ilícitas, habrá una escasez al luchar contra los delitos de propiedad u otros.

¿Alguna vez te has preguntado por qué el gobierno se dedica tanto en pelear en contra de la droga cuando es un crimen sin víctimas? En otras palabras, nadie es lesionado por otra persona. Solo la persona que voluntariamente usa la droga se daña. Por lo tanto, nadie denuncia el delito. A menos que la persona que está usando la droga ilegal llame al 911 y les diga: “Oigan, ¿por qué no vienen y me atrapan, estoy fumando algo de marihuana, oliendo un poco de cocaína, e inyectándome un poco de heroína. La dirección es … ”

Cuando no se tiene ni la menor idea de quién se está drogando, se debe buscar profundamente para llegar a la persona que comete el delito en contra de su propio cuerpo. El poder de búsqueda tiene que ser empleado agresivamente, con violencia, y en exceso de celo para encontrar alguno de estos crímenes. Mientras tanto, numerosos estudios indican que los jueces creen falso testimonio declarando que la legitimidad de las búsquedas es una ocurrencia común. Por lo tanto, cuando la policía tira la puerta, entra con armas apuntando, gritando que se tiren al suelo, esposando por la fuerza, y llevándose la propiedad, es simplemente parte de una revisión rutinaria que sencillamente no toma en cuenta si usted es inocente o no.

Hay aproximadamente 1.4 millones de arrestos de drogas por año, más de la mitad de los cuales no terminan en encarcelamiento o prueban culpabilidad. Los datos también muestran que el 80% de las personas que pierden su propiedad a través de la “revisión rutinaria”, nunca son acusados de un delito penal. Cuando alguien es inocente, tienen que pasar por la molestia de demandar al gobierno para obtener su propiedad de regreso.

Paul Craig Roberts, ex funcionario de la administración Reagan, dijo que el “principal resultado” de la aplicación de estas leyes ha sido “la confiscación rutinaria de los activos de los inocentes.” Les quitan su propiedad que supuestamente se ha asociado con las drogas, y son culpables hasta se demuestre su inocencia (opuesto a “usted es inocente hasta que se demuestre lo contrario”). En otros términos, los estadounidenses pueden ser despojados de su propiedad sin una orden judicial y sobre la base de una mera causa probable. Estos registros e incautaciones irrazonables, se llevan a cabo sin una fundación de pruebas. Ademas, obstaculizan los derechos civiles y los derechos a la privacidad en la casa de uno. Ellos obstruyen los derechos que usted tiene de ser “inocente hasta que se demuestre lo contrario”.

Aun así, la gente ve las noticias y continúa diciendo, “Wow, el gobierno está realmente haciendo un buen trabajo para combatir el mercado ilícito de drogas, han hecho un montón de detenciones. Creo que el mercado de drogas ilícitas está llegando a su fin. ” Vera, cuando la gente quiere algo lo va a obtener a toda costa. Es muy difícil competir contra el mercado libre y la voluntad de una persona determinada. Si las personas son capaces de conseguir drogas en las prisiones de alta seguridad, lo más probable es que las consigan en cualquier otro lugar.

Enfrentemos la realidad y descubramos el núcleo del problema; la corrupción existe. Para entender lo que voy a decir un poco mejor, recordemos que el mercado libre tiene un sistema de precios y un mecanismo de retroalimentación que viene a través de los mismos precios. Por lo tanto, si una empresa de seguridad privada se hiciera cargo de los crímenes que suceden en la sociedad, ellos sabrían lo que la gente necesita. Sin embargo, el gobierno no cuenta con un mecanismo de retroalimentación. Por ende, ellos ni siquiera saben cuántos oficiales de policía necesitamos por ciudad y qué crímenes específicos deben investigar dentro del pueblo. Pero cuando se trata de bandas de narcotraficantes, la policía perfectamente sabe lo que ellos quieren. ¿Por qué? Bueno, las pandillas pagan un buen salario por la captura de la competencia y la protección de su territorio. Él que paga mejor eliminará la competencia, ya sea matándolo o poniéndolo en la cárcel. Así es como los economistas David Rasmussen y Bruce Benson lo plantearon: “El mercado ilícito de drogas es probablemente la fuente más lucrativa de corrupción política que ha existido en los Estados Unidos.”

Podría parecer muy obvio que la corrupción es responsable en cuanto a nuestra incapacidad de detener el mercado de drogas ilícitas, pero no se apresure a sacar conclusiones. Por supuesto la corrupción tiene el mayor pedazo de la torta, pero hay otros factores que influyen en la incapacidad de detener este mercado. La Oficina General de Contabilidad, dijo, “Los arrestos y las incautaciones son significativos sólo cuando ayudan a elevar los costos y riesgos suficientes para disuadir a los traficantes, y no hay ninguna indicación de que se están acercando a ese punto.” En otras palabras, para detener el tráfico de drogas se debe infundir el miedo en los traficantes, algo que nunca se ha logrado.

El Juez Volney Brown de la Oficina del Esfuerzo en La Aplicación de la Ley contra el Abuso de Drogas en San Diego, recordó en 1990 algo que su oficina hizo para tratar de detener el tráfico de heroína en la ciudad durante la década de 1970. Eligieron detener a los 39 principales distribuidores de heroína a través de una serie de ataques en un solo día. Se alcanzó el objetivo y logró poner a todos en la cárcel. En el transcurso de la siguiente semana, era prácticamente imposible adquirir heroína en San Diego. No obstante, después de dos semanas, el suministro comenzó a reaparecer y un mes más tarde, el tráfico volvió a su nivel original. La única diferencia era que las autoridades no tenían ni la menor idea de quién estaba vendiendo la heroína en esta ocasión.

Podrían haber gastado miles de millones de dólares en la lucha, pero eso no hubiera importado. Cualquier cosa que podrían haber hecho, no habría sido relevante para reducir el mercado de las drogas. El juez Brown dijo que no habían sido capaces de hacer cualquier mella sustancial en el mercado de la droga o en su demanda. Con el fin de lograr tal triunfo, sería necesario evitar la importación o producción de un 75% de todas las drogas, una cifra que ni siquiera en los sueños más salvajes se ha abordado remotamente. Lo que el hombre trate de hacer y los argumentos que pueda presentar para eliminar este mercado no lograrían nada, puesto que es sumamente difícil extinguirlo.

Al final, hay gente en la burocracia que considera la guerra contra las drogas un interés personal. La razón es porque muchos de ellos tienen un salario que depende de la existencia de dicho combate. Esas personas serán los primeros en asegurarse que el mercado siga funcionando y cabildearan para que la guerra permanezca.

El gobierno sólo ha malgastado miles de millones de dólares de dinero en impuestos por esta guerra y esto no nos ha traído recompensa. La guerra contra las drogas se inició en los 70. Cuarenta años más tarde, los estudiantes siguen utilizando drogas ilegales en la misma cantidad de los 70. La única diferencia es que las sobredosis de drogas han aumentado de manera constante a lo largo de los años.

Remplazando a un Legislador

Ciertas personas en un distrito específico, eligen a una determinada persona para legislar con el fin de tener leyes que las favorezcan. Se ve que esta persona tiene ideales de acuerdo a las necesidades de su distrito ya que habla en contra de que el estado obtenga demasiado poder, la injusticia de ciertas leyes, etcétera. El pueblo vota y sus votos le dan a este hombre la victoria. Él ahora es un legislador que esta viajando a la capital del estado para aprobar proyectos de ley con leyes que ayudarán a la gente de su distrito.

Sin embargo, lo que él no sabe es que un grupo de cabilderos o burócratas están a la espera para lavarle el cerebro y cambiar los ideales que antes tenía. Esta pandilla hará lo que sea necesario para transformar la forma de pensamiento de este legislador de una manera que ahora favorecerá a los organismos que estos chicos representan. Ellos tratarán al legislador como un rey, como un mejor amigo, como un buen viejo amigo para hacerle parte del grupo que vota por las leyes de una manera que no se preocupa por las personas, sino por las agencias gubernamentales.

Sus votos han cambiado, antes él estaba a favor de quitarle poder al estado, pero ahora sus votos pasan leyes que le dan al gobierno una gran cantidad de autoridad. ¿Qué le ha sucedido a su pueblo de vuelta en casa? Bueno, ellos están enojados o tal vez sólo confundidos. Ellos no saben lo que ha ocurrido con el hombre que alguna vez estuvo a favor de ellos. ¿Qué deben hacer estas personas? ¿Debería el grupo en el distrito de un legislador monitorear sus votos, y reclutar a alguien para postularse en su contra en la próxima primaria si empieza a votar mal?

Creo que esta es una buena manera de ejercer presión sobre el legislador que ahora se ha ido a un par de kilómetros de distancia de su antiguo grupo de homólogos. Esta presión favorecerá la gente de su distrito, ya que amenazan con sacarlo de la oficina si él no hace lo que dijo. Ahora estará un poco más obligado en aprobar leyes que favorezcan a la gente de su distrito. El legislador ahora tendrá competencia procedente de los miembros de su distrito y sentirá que “respiran en su cuello”. Por lo tanto, él hará un esfuerzo por hacer las cosas bien y mantener los ideales de su distrito.

Reunión “Abierta”

¿Qué estaría un político escondiendo cuando él o ella permite que la policía ejerza la restricción verbal en contra del hacer un video de ellos en una reunión abierta? Si no van a permitir las grabaciones, entonces ¿por qué lo hacen una reunión abierta? Esto no es acción coherente. Debemos preguntarnos: “¿Por qué lo hacen? ¿Cuál es el miedo del político? ¿Está ocultando algo? ¿Podemos confiar en que está diciendo la verdad? ¿Por qué no podemos filmarlo? ¿Van a cumplir lo que están diciendo?”

Sería una cosa sospechosa para mí ver este tipo de hecho en una reunión abierta. En primer lugar, un vídeo es un archivo semipermanente que una persona puede tener y en cualquier momento hacer público para mostrar como prueba que las palabras y acciones de un político no coinciden. Un video es un artefacto que no se puede negar al querer destapar una mentira y mostrarle la realidad de las cosas a los que la creían. Un video debe ser temido por alguien que está encubriendo algo. Creo que grabar un vídeo en algo abierto al público no es un delito, sino un derecho.

Si los políticos permiten que a la policía “cumpla” este tipo de restricción en una reunión abierta, sólo puedo suponer estas cosas. Que el político está encubriendo algo, no es honesto, y que él sabe que sus palabras no serán o fueron coherentes con sus acciones. Por lo tanto, no va a permitir que utilicen pruebas en contra de él y se ocultará en el poder de la ley para que sea un falso acto ilegal tomar un video de él o ella en una reunión “abierta”.

Resolviendo el Problema

“Usted sí cree en el gobierno mayoritario, ¿no?” Bueno, la verdad es que no lo hago. “El gobierno de la mayoría” significa que alguien fuera de tu cuerpo tiene el derecho de ejercer el control, la autoridad y / o reinado sobre usted y por mayoría de votos. En otras palabras, un gobierno puede dirigir tu vida y estar en total legitimidad de hacerlo sólo porque todo el mundo dice que es correcto. Déjeme ponerlo de esta manera.

El gobierno cobra impuestos supuestamente para ayudar la sostenibilidad económica de los demás. Sin embargo, este tipo de “sostenibilidad” no es más que el mero acto de saqueo. ¿Por qué? Porque lo único que provoca que demos montones de nuestro dinero al gobierno es la ley. Esta establece que si no damos involuntariamente, entonces iremos a la cárcel. Y nos preguntamos, “¿por qué sucede esto?” Le daré una respuesta sencilla, por causa del gobierno mayoritario.

Cuando pensamos y actuamos como individuos nos hacemos responsables de lo que hacemos, pues somos conscientes de la moralidad, las consecuencias, etc. ¿Podría una persona moralmente consciente y responsable ser capaz de saquear un montón? ¿Podríamos entrar a una tienda con una escopeta y decirle a la gente que nos de todo su dinero, o por lo menos, tan tonto como parezca, sólo el 40% de sus ingresos? ¿O, sería uno de nosotros capaz de utilizar esa escopeta para decirles lo que deben o no deben hacer con sus vidas? ¿Cómo te sentirías en cuanto a tus acciones? Una persona normal con una conciencia un tanto moralmente sensible no se permitiría cometer este tipo de acciones. Además, la ley sanciona a la persona que se atreve a hacer todo esto.

Lo que estoy tratando de decir es que todos los individuos tienen el derecho de proteger su propia vida, libertad y propiedad. Sin embargo, cuando se trata del estado, suponemos que este protege esas tres cosas porque la mayoría votó a favor de aquellos que entraron a regir. Pero, lo que realmente hacen es controlar la vida, la libertad y la propiedad del pueblo. Las personas permiten que el Estado haga esto por medio del saqueo, consentido por el gobierno de la mayoría. Por lo tanto, cuando se trata de gobierno mayoritario (de las decisiones colectivas y las acciones de un grupo de personas), las personas son menos capaces de asumir la responsabilidad de sus acciones que ahora se han convertido en colectivas.

Tome una turba, por ejemplo. Si le pidieras a cada miembro que asumiera la responsabilidad de sus acciones, ¿lo harían? Ellos ni siquiera sentirían que hicieron algo incorrecto, dado que todo el mundo lo hizo. Aun si la más pequeña partícula del pensamiento de responsabilidad viniera a su mente, lo más que harían sería culpar a su prójimo por el mal. Esto parece ser parte de la naturaleza humana, “todo el mundo lo hace, entonces, debe ser correcto”. ¿Por qué es que cuando se trata de la mayoría perdemos la sabiduría, el juicio, la conciencia moral y la responsabilidad de nuestras propias acciones? Una mayoría no actúa; pues es sólo el conjunto de acciones de cada individuo.

Ahora, no estoy escribiendo esto sólo criticar, sino para proporcionar una solución simple que se hace difícil debido a lo que hemos estado acostumbrados a creer. Si la acción voluntaria se encontrara dentro de nosotros lo que aquí propongo debe ser capaz de lograrse. Necesitamos tener un sistema donde las personas puedan intercambiar ideas de una manera responsable. Donde todos son moralmente conscientes de la libertad, la vida y la propiedad de los demás. Yo creo que en el mercado libre, somos conscientes de los tres.

En una economía de mercado el comercio se lleva a cabo en acuerdo entre productor y consumidor. Ellos son conscientes y asumen la plena responsabilidad por lo que están vendiendo y comprando, y a qué precio. Si usted compró algo, sabe que lo hizo de su propia voluntad, dinero y conciencia. Nadie le obligó a comprar esa cosa, usted estaba cien por ciento seguro que lo quería comprar, ya lo necesitaba de acuerdo a sus propias razones personales. No hubo mayoría de votos en los que tuvo que pedirle a un millón de personas que votaran sobre si debería o no comprar dicho producto. Fue su decisión, fue su consecuencia, y fue su responsabilidad.

Por lo tanto, cuando actuamos como individuos, somos más conscientes de la moralidad de las cosas y de las consecuencias de nuestras propias acciones. Por lo tanto, es mucho más fácil asumir la responsabilidad de lo que hacemos o no hacemos. Esto es posible en el mercado libre, donde las personas respetan la propiedad de cada uno de sus vecinos y viven tranquilos. Porque saben que su vida y libertad están protegidas, ya que existe el respeto de los demás para la propiedad.

El Control de Precios es del Pueblo

A lo largo de la historia, el gobierno civil ha tratado controlar las cosas y subyugar a todos bajo su dominio. Ahora hablaré sobre el mercado, pero específicamente sobre la fijación de pecios.

El gobierno no puede debidamente sostener el control sobre los precios del mercado. Esto sin duda traería el control sobre el pueblo y no habría libertad para comprar, vender y/o contratar. No habría ninguna competencia y solo existirían privilegios para una cierta cantidad de personas, dejando a muchos otros a la deriva. Imagine todos los precios a una misma cantidad; alta. ¿Dónde quedaría el pobre? ¿El gobierno lo sostendría? ¿Cómo y con qué? Con el dinero que gravan del próspero. Eso responde ambas preguntas y esto es el saqueo.

Uno no sólo puede controlar los precios y no controlar a las personas. ¿A quién le pertenece el dinero? ¿Quién genera el dinero? ¿Quién compra? Por lo tanto, las personas deben tener la libertad de elegir a qué precio comprar. Esto es conveniente para el comprador y el vendedor, porque el vendedor vende a un buen precio y el comprador compra a un buen precio. Esto, en última instancia, conduce a un sustentable crecimiento económico.

El gobierno no se preocupa por los precios de la misma manera en que las personas lo hacen. Todos queremos comprar a un precio bajo y vender a un precio alto, esto solo se puede obtener a través de la negociación. La negociación es el acuerdo entre un comprador y un vendedor en cuanto al precio de un producto. Las personas son las que tienen que tener el control sobre la fijación de los precios y no el gobierno.

El Control de Precios

El libre mercado se llama “libre” por una razón. Cuando se trata de comercio, es el indicado para cuidar de todo lo que ocurre. Para ello promueve la libertad, el acuerdo, la paz, y el buen crecimiento económico. Sin embargo, el Estado siempre está intentando tomar el control del comercio y la economía. ¿Quién debe tener la autoridad para fijar los precios, el libre mercado o el Estado? ¿Por qué?

El libre mercado necesita poseer la autoridad para fijar los precios, por estas razones simples: En primer lugar, permite al cliente decidir qué comprar y a qué precio. El cliente tiene la autoridad económica y esto crea una buena competencia entre las empresas, los empresarios, y los empleados. Si el estado decide los precios necesariamente terminaría creando plantas de precios o precios máximos. Esto no puede ser porque los precios siempre varían.

Cuando hay una gran cantidad de demanda, se necesita subir el precio para que se pueda mantener una buena tasa de suministro. Si la demanda es baja en un producto, es necesario reducir el precio para que se pueda vender. Sin embargo, si el Estado toma el control de los precios, este los dejaría en un precio sin guiarse por la demanda del producto. De esta manera causaría que la producción y distribución fallen, por tanto, las empresas terminarían produciendo y distribuyendo con excesos o escaseces.

Si el exceso y la escasez de productos se encuentran en el mercado, las empresas eventualmente terminarán en la ruina económica y tendrán que cerrar. Esto causaría que la economía cayera y los impuestos se levantarían. El cliente tiene que decidir el precio, “¿Cuál es el costo de un producto?” No el Estado, ya que podría fijar precios bajos a los buenos productos, o poner los precios altos a los productos de mala calidad.